Non quero a vida da vila,
anque folgada ma dean;
quero ir e vir polos pousos
ó sol e ó aire da aldea.
Manuel Leiras Pulpeiro
-Abuelo,
este es el escudo de Galicia –dijo Mikel señalando un folleto que nos habían
dado
en Sarria.
-Sí. ¿Te gusta?
-Hombre… solo tiene
referencias religiosas.
-Es que la Iglesia tenía,
y tiene, mucha influencia en Galicia.
-Pues el escudo debería llevar
otras cosas de más importancia histórica.
- ¿Por qué no inventas un
escudo y lo tomamos como el escudo de la familia Rodríguez Longarela?
Cruzamos el río Celeiro
por el puente medieval de Áspera y gozamos de un espectacular espacio natural, camino
de la fraga y del castro de Paredes y también del conocido lugar de Barbadelo,
que aparece citado en el Códice Calixtino; su iglesia románica es una de las
más afamadas del Camino; su iconografía dio lugar a diferentes interpretaciones
incluida la esotérica (misteriosa) con extraños animales, como leones, serpientes,
aves... vinculados al bestiario medieval y complejas representaciones humanas. Se
concentran en el tímpano y en los capiteles de la portada, y también en las
ventanas y en una puerta lateral. La construcción de este templo data de s. XII
con reformas en el XVIII. También tiene una estilizada torre de tres cuerpos.
Fuentes documentales nos
dicen que el pueblo fue fundado en el s.X o antes, ya que, en el año 976 lo hereda
un tal Veremundo que, junto con su hermana la abadesa Sendina, deciden donarlo
en 1009 al monasterio de Samos, por lo que se convierte en un priorato. Así hasta
el s. XIX, por mor de la Desamortización, hubo en Barbadelo monjes benedictinos.
La vieja casa, hoy particular, sita al lado de la Iglesia, conserva aún hoy el
nombre de Mosteiro.
Pasamos Rente y pudimos
ver el molino de Marzán, de principios del s. XX, Leimar y Peruscallo. Sin
pausa, prácticamente todo por asfalto.
Continuamos nuestra
caminata disfrutando de sotos y robledales, de praderías y tierras de labor, a
través de tramos de inigualable belleza.
-Abuelo, ya tengo casi
rematado el escudo de la familia, aunque pienso que estaría bien para que fuese
el escudo de Galicia. Me tienes que ayudar en pequeños detalles.
Paré, desmontamos y me dio
la pizarra para que mirase y juzgase.
-Esto que bordea el
escudo es la muralla de Lugo, recuerda el pasado romano tan importante: lengua,
calzadas, ciudades, monumentos... En el interior, la representación de lo más destacable
desde el punto de vista histórico y económico de Galicia, esto es, la vaca y el
can de palleiro, rodeada de siete peces;
aquí me tienes que echar una mano. Y para rematar una corona con forma de concha
de vieira que recuerda la tradición xacobea.
¿Qué te parece?
-La verdad es que imaginación
no te falta. ¿Cómo te puedo ayudar?
-Alrededor de la vaca y del
perro, y representando las siete provincias del antiguo Reino de Galicia, hay siete
peces; la pregunta es que me digas el nombre de un pez representativo de cada
provincia.
-Eso no es nada fácil.
-Piensa, anda, piensa.
-Vamos a ver. Para
Ourense la trucha; para Lugo la anguila; para Tui el mejillón; para Mondoñedo el
salmón; para Santiago la lamprea; para Coruña el chicharro; y para Betanzos la sardina.
¿Podría valer?
- ¡Eres la hostia, abuelo!!!
-Ya será menos. De alguien
tiene que partir tu desmedida imaginación. La verdad es que ese escudo sí sería
más representativo de la sociedad gallega.
-Es nuestro… ¡El escudo de
los Rodríguez Longarela!
-Se lo preguntaremos a
Brais, Iago y Sabine y les explicaremos el porqué de los peces que escogimos.
-No les ha de ser fácil
de entender.
-Ya que
estamos preguntando, adivina esta adivinanza Mikel.
Son dúas irmás
e nunca xuntas as verás.
-Por aquí que vamos solos
bien podemos cantar algo –dijo el niño.
- ¿Tienes miedo de que
nos prendan por hacerlo mal? Es mejor cantar cuando hay gente, así a lo mejor
nos puede contratar alguien.
-Abuelo…la verdad es que
si lo dices en serio lo tuyo es preocupante.
-Bien, lo pasamos bien
cantando, así que lo demás sobra. ¿Con qué canción quieres arrancar?
-Para hacer boca comenzamos
con O Galopín y después con Pousa.
Y así lo hicimos.
Para cantar íbamos
andando. Había que intentar hacerlo lo mejor posible, aunque desafinábamos bastante.
-Ahora tenemos que
aprender alguna nueva.
-Abuelo, tú las sabes
todas. Claro que no me extraña ya que todos vosotros aprendíais las canciones en
las tabernas…es decir, con una jarra de vino (aunque fuera peleón) … madía leva. (así cualquiera…)
-Calla y atiende. La
próxima se llama O rodaballo, y tenemos
que memorizarla antes de llegar a Palas. Me acordé de ella al pensar en tanto
pez para el escudo.
Nunha lancha de Marín
coa proa de carballo,
catro rapaces da Puebla
roubaron un rodaballo.
Mala chispa te coma
mala chispa te den,
mala chispa te trague
uiaiei.
O patrón que os mandaba
tamén era de Marín,
e díxolle ao rodaballo
moito miras para min.
Mala chispa te…
Fórono vender á lonxa
e con moito disimulo,
e quen no foi a mercare
a filla do Cachirulo.
Mala chispa te…
Así acaba a historia
deste peixe rodaballo,
que por non haber aceite
houbo que comelo asado.
Mala chispa te…
Pasamos Cortiñas y
Lavandeira, y llegamos a Brea, a 100
km . aproximadamente de Santiago; podríamos comenzar aquí
El Camino para conseguir la Compostela, pero casi nadie lo hace; todos vienen
desde Sarria. Al pasar Morgade entramos en el ayuntamiento de Paradela.
En la aldea de Ferreiros
hay un pequeño albergue público asomado a otro hermoso robledal. El nombre del
pueblo viene del servicio aportado a las caballerías, el calzado de los peregrinos
y diferentes labores antiguos en esta zona. Mirallos y, a continuación, la iglesia
románica de Santa María, traída de Ferreiros y reconstruida; tiene una
interesante portada románica sobre dos cabezas de león.
Continuamos por asfalto hacia
Pena, Couto y Rozas, Moimentos, Mercadoiro, Moutras, Parrocha y el último lugar
del ayuntamiento de Paradela, Vilachá.
Por esta última zona, y en
la parroquia de las Cortes, estuvo el monasterio de Santa María de Ribalogio. Su primitiva
iglesia, hoy con nombre de Santa María de Loio, fue la casa matriz de la Orden
de Santiago de la Espada fundada en el s. XII en la que sus miembros eran mitad curas y mitad caballeros.
Descendimos hasta la
ribera del Miño. Disfrutamos con la vista de este paisaje, mezcla de las
anteriores, y por primera vez en Galicia con el añadido de los cultivos de vid.
Antes de cruzar el puente le dije a Mikel dónde podríamos comer anguilas.
-Mira Mikel, allá en el
fondo ves parte de otro puente romano medieval, de los más considerados del
Camino. De 152 m .,
uno de los más largos del momento, era el que atravesaba el Miño poco profundo y
sí muy ancho; fue destruido por la reina Urraca
en momento de discordias, escapando de la persecución de su hombre Alfonso el Batallador. Pasado el cabreo, la propia reina mandó reconstruirla;
lo hizo un tal Pedro, de curioso apellido
Peregrino, que también fue el
responsable de la construcción de un hospital al lado del puente; en el museo
de Lugo hay restos de este hospital y también del Palacio de la Encomienda, muy posterior. El nuevo puente data de cuando
se inauguró el pantano de Belesar, por los años sesenta del siglo pasado. Yo me
acuerdo de haber estado en el viejo Portomarín con mis padres. En aquel tiempo,
por mor de hacer la presa de Belesar, inundaron el pueblo, se perdieron las mejores
fincas; también se perdió la anguila. Para compensar crearon ese nuevo poblado
que llamamos Portomarín y que vamos a ver pronto.
Atravesamos el puente
sobre el río con un recorrido de más de trescientos m. y nos sentamos a
descansar antes de bordear la villa para evitar la escalinata.
-Ahora ya sabes por qué te
dije que a Lugo la representases en el escudo con la anguila. Desde la
construcción de la presa hasta hace poco tiempo dejaron de existir las anguilas
en el Miño ya que no podían continuar -topaban con el muro del embalse- su largo
recorrido de miles de km., o mejor de millas marinas, por el Océano Atlántico
para poder depositar sus huevos en el mar de los Sargazos, en el golfo de Méjico.
Tampoco podían volver las crías por el mismo motivo.
Después de cuatro
décadas, la asociación O Carrual, con
la ayuda de la Administración, pensó en transportar las anguilas de vuelta por carretera
y devolverlas al río después de la presa. No solo recuperaron las anguilas, sino
que también rehabilitaron muchos caneiros,
que sí estaban preparados para el remonte de los peces y que con el paso del tiempo
se habían deteriorado. Los caneiros
son esas presas que tiene el Miño… ¿recuerdas cuándo te bañaste con tus padres en
uno que hay cerca da nuestra casa? Ahora las pueden pescar, pero solo los
profesionales que llegan a extraer más de seiscientos kg. de los que una parte
muy importante tienen que soltar al otro lado, después de la última presa, la
de Frieira, para que puedan seguir su ciclo vital de llegar a los Sargazos y
morir después de la puesta de los huevos. Como ves, una Asociación ejemplar
para muchas otras, que no solo mantiene la anguila en nuestro río Miño, sino
que con ellas perdura la tradición de su pesca en los caneiros, única en Europa. Y dos notas para el recuerdo: la anguila
se pesca de noche, sobre todo en las grandes crecidas, lo que hace que ahora los
pescadores lleven chalecos salvavidas; y otra, que los romanos, que tantas
cosas nos dejaron, también construyeron caneiros.
-Muy interesante la vida
de las anguilas y muy interesante el trabajo de los hombres y mujeres (¿habrá
mujeres?) de O Carrual. Parece increíble que estos peces puedan nadar casi año y
medio para llegar al mar de los Sargazos y encima hacerlo en profundidad para
escapar a los depredadores humanos, para quienes todo lo que cae en la red es
válido.
-Algún día te contaré la
vida del salmón, un pez muy curioso y que Sabine come más que nosotros; para ellos
es toda una industria. En Galicia quedan muy pocos y los que hay son mayoritariamente
los que se extraen en los ríos de la provincia de Lugo.
La villa de Portomarín
aparece en los relatos de peregrinos desde el s. XII al XVIII como: Pons Minee, Porto Marín, Pontem Marinum,
Ponte Marine, porto Marino, Portlanchanne, Pourtau Mary, Por Marín. En general, o
Minee de Miño e Marin de marino.
Con esas ya estábamos en
la plaza del ayuntamiento después de haber pasado por delante del albergue
público y de las escuelas.
-Esta iglesia-fortaleza
de San Nicolás (hoy de San Juan) fue construida en el s. XII por la Orden de
San Juan de Jerusalén y,
probablemente, con artesanos del taller del Maestro Mateo. Recuerda partes del
Pórtico de la Gloria de la catedral de Compostela, con Cristo en Majestad y los
veinticinco ancianos de la Apocalipsis con su instrumento cada uno formando la
corte del Juez Supremo. También son muy interesantes los dos rosetones. Dejamos
el interior para otra vez, ya que como ves la iglesia está cerrada. Los caballeros
de esta Orden también atendieron el hospital situado al lado de la iglesia. La
iglesia fue reconstruida aquí, después de trasladarla desde el viejo Portomarín,
piedra a piedra. También se trasladó la iglesia románica de San Pedro y en su
burgo había un hospital y una leprosería, atendida por caballeros de S. Lázaro.
A pesar de que las mejores
fincas quedaron inundadas, mantiene Portomarín la fama de buen aguardiente, que
por cierto promocionan con una fiesta donde nombran caballeros de la alquitara a personajes destacados.
Es muy importante El Camino
en la economía de este ayuntamiento, posiblemente la mejor industria del pueblo
ya que cuenta con varios albergues privados que en temporada alta se hacen
pequeños para la cantidad de peregrinos que visitan Portomarín.
La tipología de la villa es
de casas adosadas de cantería con soportales y plaza central donde se encuentra
la iglesia de San Nicolás y el ayuntamiento, entre otros edificios.
Nos despedimos de
Portomarín después de un pequeño receso y emprendimos el camino hacia de Palas.
Seguimos por la carretera
hasta llegar al lugar de Gonzar, que cuenta con un albergue público y, siguiendo
el trazado, llegamos a Castromaior, que como el nombre indica posee un castro
de mucha importancia que destacó en su momento el anterior gobierno de la Xunta
con la preparación y consolidación de los elementos más importantes del terreno
y varias excavaciones para descubrir viviendas y calles donde vivieron antes
del siglo III nuestros antepasados.
-Mikel, nos vamos a
apartar de la carretera y te voy a mostrar un castro importante, que fue excavado
en parte. Algún día se seguirá estudiando...
Mira, ¡qué murallas más
altas tenía para defenderse en caso de enfrentamientos con otras tribus!
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