mércores, 30 de decembro de 2015

LIV. Debuxo



Demos tantas voltas para chegar aquí
e debullar humildosas
que só quedamos nós e as nosas preguntas.

Emma Couceiro


- ¡Mikel!!!, Mikel!!!
- ¡Ignacio! Ignacio!

Volvemos la cabeza y allí vemos a Alonso y Concha.

-Acabamos de llegar, visitamos Lugo –dijo Concha. Tenemos que volver, en un día no hemos visto mucho: algo de la muralla, catedral, barrio medieval, la zona de los vinos… y las tapas… ¿Se debe de estar bien al anochecer?

-En este tiempo hay mucha gente por esos lugares. Los domingos no hay casi nadie. Cuando volváis haré de cicerone.
-El abuelo de eso sabe mucho. ¡Oye! Deja de hacer el cicatero y convida a esta gente a cenar, que les debemos una...

Se echaron a reír. Concha lo abrazó y lo besuqueó.

- ¡Para…para! Ya me está mirando mal Alfonso.

Nos sentamos en una terraza. Cenamos. Hablamos, hablamos mucho, de lo divino y de lo humano. Y, claro, cantamos…….

Comenzó Concha:

O primeiro no amor sonche os bicos
o segundo, beliscos pequenos
o terceiro, ben achegadiños
e ao remate sonche os nenos.

Arroz con chícharos…

E logo seguiu o Alonso co O galopín:

Eu queríame casare
miña nai non teño roupa,
casa miña filla casa
que unha perna tapa a outra.

Para vir a xunto a min…

-Como veis no las olvidamos. Cuando os visitemos en Lugo, que más tarde o más temprano hemos de ir, tenemos que aprender otras canciones y también enseñaros otras de nuestra tierra.

Despedida, besos, muchos besos. Ellos seguirían El Camino por la mañana. Nosotros nos desviaremos hacia Pambre. Ellos se quedaban en el pueblo. Nosotros teníamos que subir hasta los Chacotes.
Nuevo día.
Recogimos nuestros trastos y bajamos a la villa. Almorzamos bien: un montón de churros, café y chocolate para Mikel. Leía, al mismo tiempo, El Progreso, diario de Lugo; me percaté de los chismes políticos, que venían siendo los mismos que dejé cuando me incorporé al Camino, de los chismes sociales y de los chismes de la justicia, que son un compendio de los políticos y sociales…
Abandonamos Palas por el Campo de los Romeros, donde se juntaban los peregrinos para emprender la última etapa del Camino.
Estábamos en la Comarca de la Ulloa, inmortalizada por Doña Emilia Pardo Bazán en su novela Los pazos de Ulloa.
Callados, Mikel dibujando un castillo en la pizarra y yo con mis pensamientos continuamos: “Restos de cultura castrexa, abundantes mámoas, desenvolvemento no Medievo por mor de ser centro importante no Camiño, resto arquitectura populares de fortalezas, casas blasonadas: casa torre de Filgueira, casa torre de Fontecuberta…; pazos: Laia, Mariñao…E a fortaleza máis importante de Galiza, a única que resistiu en pé o azoute dos Irmandiños, o castelo de Pambre”.

Pasamos la aldea de San Xiao do Camiño, un lugar con una importante arquitectura popular. Nos desviamos del Camino por una carretera rural.

- ¿Qué te parece el dibujo? –dijo Mikel.

Como si despertase de mis sueños, miré la pizarra, levanté los ojos hacia el castillo, pues acabábamos de bajarnos de la bici.

- ¡Dibujaste el Castillo de Pambre! Si tú no habías estado aquí.
-Ya, yo miro y veo. Tú miras y se te va la olla. ¡Sabe Dios en qué vas pensando! No sé qué decir… va a tener razón mi madre cuando me dijo que te atara corto, que te vigilase que no tenías mucho sentidiño
-Anda, déjate de andrómenas (artimañas) y dime cómo es que lo dibujaste igual a cómo es. Parece calcado.
-Es bien sencillo, lo vi fotografiado en un cartel en el pueblo.
-Pues sí que miras bien. Te voy a dar la razón en lo de que a veces miro y no veo, pienso y me despisto… pero no es por la edad, eso me pasa desde mi más tierna infancia.

El castillo está rodeado de una muralla exterior de unos cinco metros de grosor. Tiene el acceso por una puerta con arco de medio punto y con un escudo de armas de la familia Ulloa. Es de planta cuadrada y con cuatro torres en las esquinas; en el centro del patio, la torre del homenaje, de tres plantas, con una capilla del s. XII.

-Y como ves no se puede ver por dentro. Fue una manía de los antiguos dueños y por lo que veo sigue siendo igual con los Hermanos Misioneros, actuales dueños por donación de los anteriores propietarios.
-Si son misioneros, ¿para qué quieren un castillo?
-Buena pregunta, aunque no sé la respuesta. La anterior Administración obligó a que abriesen para poder verla unas horas determinados días. La actual Administración anda en tratos para adquirirla en propiedad, mas no sé si siguen o no las conversaciones.

Saqué unos apuntes y leí que: “Data de finales del s. XIV y fue mandado construir por Gonzalo Ozores de Ulloa. Fue escenario de luchas entre los reyes Pedro I e Enrique de Trastamara, la Iglesia y la nobleza. Su propiedad pasó por varias familias de la nobleza gallega. El castillo es el mejor ejemplo de arquitectura militar medieval de Galicia. Construido con granito. Tiene en su interior un hórreo de cuatro plantas pegado a la muralla…”

Nos subimos a un montículo y echamos una ojeada al paisaje para guardar en nuestro disco duro la imagen del castillo y de su entorno.

-Tenemos que seguir Mikel.

Regresamos al Camino gozando del paisaje con sus prados, arroyos, bosques con árboles autóctonos y lugares con casas de arquitectura popular, de las que se deduce que fueron capaces de mantener un montón de vacas, riqueza que fue menguando y convirtiendo la aldea en centros habitados exclusivamente por viejos jubilados que tienen por diversión contar la historia reciente da su juventud, sus manías, fiestas, emigrantes, la quinta a la que pertenecieron... pocos quedan para hablar de la guerra incivil, pocos quedan


Pasamos San Xulián do Camiño, con su iglesia románica del s. XII y disfrutamos con la bajada por el camino hasta el puente Campaña. Casanova. Descendimos al arroyo de Porto de Bois. Este lugar fue el escenario de la batalla entre los Trastámara y los Lemos, por lo que el conde de Lemos Fernando de Castro tuvo que huir a Inglaterra, donde murió en el año 1376. Subimos, non sin esfuerzo, hasta Campanilla, última población de la provincia de Lugo.

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