A
identidade sucumbiu na memeria
dun
rapaz levado pola inmensidade.
Soraya Cortiñas Ansoar
Salimos del albergue andando y subiendo la cuesta que lleva a la villa.
Nano y yo delante, detrás Pepe y Mikel. No podíamos ir a la par por culpa de los
coches. Íbamos hablando del tiempo, de la belleza del paisaje…; de lo que ellos
hablaban no nos enterábamos pues hasta Mikel lo hacía casi susurrando para
imitar a su compañero. Y no era que pretendiesen evitarnos; se veían contentos,
mas todo era para estudiarlo. Un niño experto,
pero todavía niño, y un hombre especial con una amplia cultura autodidacta; lo
que le podía decir al niño para que él le prestase tanta atención y sobre todo lo
tuviera en tan alta estima, todo un misterio… y lo mismo podríamos decir al
revés. Se suponía que los intereses serían muy diferentes, pero había un aquel
que los atraía, que los motivaba o que los divertía.
Llegamos al centro de la villa y preguntamos a un grupo de vecinos dónde se
comía bien y nos dirigieron a un restaurante muy bien preparado.
-Tenéis interés por algo en especial –les dije- o me dejáis pedir a mí. ¿Os
gusta la carne de ternera? Aquí en Galicia lo que no debéis pedir es cordero.
Me miraron y asintieron.
-Somos de buen diente –dijo Nano- así que pide lo que quieras.
Me levanté y fui en busca del camarero.
Mientras esperamos pedí una botella de vino de A Ribeira Sacra y un zumo
de piña para Mikel.
Nano comentó que era natural de un lugar a cinco km. de Alcázar de San
Juan, una villa de unos treinta y dos mil habitantes, con huellas romanas,
pasado medieval y patrimonio renacentista. Económicamente autóctona, con una
industria y una agricultura equilibrada. Con un paisaje especial debido a poder
disponer de más agua que el común de los pueblos castellanos. Ellos vivían de la
agricultura, bastante diversificada: cereales (trigo y cebada), olivares, viñas
y algún campo dedicado a los melones y también un poco de ganadería; no se
podían quejar que con los tiempos que corrían eran solventes, tenían maquinaria
moderna y no estaban hipotecados.
-Pues ya ves, nosotros somos dos parias,
un jubilado y jubiloso –dijo Mikel, mirándome- y yo, viviendo a cuenta de mis
padres. Vamos, que no somos un ejemplo. ¡Tened cuidado…!
En ese momento llegó el camarero con la comida, yo seguí con la vista a
Pepe. Cuando vio el plato percibí un brillo especial de satisfacción en sus ojos
azules y me devolvió la mirada sin decir nada, -ni un solo gesto-, pero entendí
que me estaba agradecido. El plato era un solomillo cortado en redondo con patatas
fritas, también redondas y abundantes; el mismo menú para Mikel y para Nano,
para mí una chuleta, que ocupaba el plato, también con patatas fritas
tradicionales.
-Me dijo Nano que habéis estado de viaje en El Reino Unido y que habéis ido
a ver las piedras de STONEHENGE (menhires y dólmenes alineados en círculo).
Sabes que también ha estado allí Mikel con su hermano y sus padres –lo dije
mirando a Pepe, que me mantuvo la vista sin decir nada. Se dedicaron a jugar al
escondite detrás de la monumentalidad
de las piedras. ¿Sabes, Mikel, que son piedras muy importantes para la cultura
celta y en especial para los druidas? Y, por cierto, ser druida hoy es defender
un movimiento espiritual y humano, puedes ser cristiano y druida…
-Mejor solo druida –dijo Pepe, en un tono muy bajo.
Se hizo un silencio por unos segundos en los que solo se oía el ruido de los parroquianos. Nos miramos Nano y yo,
Pepe bajó la cabeza como acobardado. Para romper el silencio continué.
-Es que tiene una vinculación fuerte con la naturaleza y una conexión del
hombre con la tierra, el cielo y el mar, que al mismo tiempo son los tres
reinos de la cosmovisión celta.
Se asemeja al pensamiento sintoísta
japonés: nada de dogmas, valores vinculados al karma (el comportamiento en otra vida que puede influir en esta) múltiples
deidades relacionadas con la naturaleza, hombres sobresalientes, sol, cielo, tierra…
Yo creo que en ambos casos el fin es conseguir la armonía del hombre con la
naturaleza, en fin, la felicidad. Como curiosidad quiero decir que los japoneses
utilizan los ritos sintoístas para gozar del nacimiento e del matrimonio; por eso
para los funerales utilizan los ritos budistas.
-Supongo que también lo harán con los cumpleaños –dijo Mikel. Abuelo, me tienes
que enseñar los ritos sintoístas para cuando celebre Brais la fiesta de sus
cinco años.
-Yo no sé cuáles son, le has de pedir a Pepe que te enseñe algún rito druida,
que él sí que sabe. Pienso que tienen que ver con la simbología del círculo: la
luna, el sol, los planetas, la rueda de la fortuna, los ojos… representan la
infinita energía. El círculo se asocia a la santidad, a lo celestial; parece
estar por encima del cielo y la tierra, por eso es tan utilizada en las tres
religiones monoteístas: de un solo dios
-le aclaré a Mikel-; sin principio ni fin, es el símbolo de lo eterno, de lo
absoluto, de Dios. También es utilizado como simbología por brujos, magos y hechiceros.
-En los círculos concéntricos para representar las ciencias –volvió a hablar
Pepe con voz débil.
Ya no nos miramos, mas yo noté a Nano contento, alegre, satisfecho, jovial…,
en fin, feliz.
-Tenéis que hacernos una visita a nuestra casa. Mikel va a disfrutar en el tractor
con Pepe, también de las cabras, de la yegua y…
Miró hacia nosotros y calló un momento.
-Perdón, os preguntaréis a qué viene todo esto. Es que me encuentro muy bien
con vosotros dos y …
-No tienes que justificarte –dije-, nosotros también estamos contentos. Bien,
hablo por mí, Mikel no sé… (dije con retranca)
-Ya estás buscando fecha para ver las tierras aradas por Pepe, llevaremos a
Brais.
-Las niñas se van a alegrar –habló Pepe, nuevamente en voz baja, que, por cierto, ya no volvió a hablar.
-Estoy pensando –dijo Nano- que a nosotros nos da lo mismo volver en el
tren, y así podríamos ir con vosotros hasta Santiago, si no os importa. ¿Tú que
dices, Pepe?
Movió la cabeza asintiendo.
- ¡Bravo! ¡Bravo!
Este Mikel es mucho. Reímos todos.
Café, descafeinados y helado. Pagar la cuenta y camino de vuelta.
-Mañana tenemos que pasear por la villa. Vamos a cantar o narrar canciones
de ciegos y tenéis que participar como público. A las ocho en recepción.
desayunaremos en el pueblo.
Dormimos bien; íbamos cansados. Nos lavamos poco; nos habíamos duchado por
la noche. Bajamos y ya nos estaban esperando los dos hermanos. Con las
bicicletas de la mano iniciamos la subida. Nadie llevaba prisa. Así nos fuimos
recreando con el paisaje mañanero.
Les fui explicando las bondades de la comarca Arzúa-Ulloa: suavidad climática; comarca situada entre los ríos
Tambre y Ulla, que darán lugar a la conformación de dos de las rías más hermosas
y famosas, la de Muros y Noia y la de
Arousa.
Las buenas cualidades del entorno: clima y agua, propician unos pastos
exquisitos e imprescindibles en la alimentación de las vacas para la producción
de la leche necesaria en la obtención del queso con la denominación de origen Arzúa-Ulloa, muy apreciado en nuestro
País y que empieza a ser un referente más allá del Cebreiro; especialmente por sus
peculiaridades: olor, sabor y cremosidad, matices que le dan, no solo, la
procedencia de la leche, sino también el proceso de maduración. Esta
denominación de origen abarca otros ayuntamientos como Portomarín, Palas de Rei, Melide
y O Pino. Varias industrias lácteas lo
avalan. Es muy conocida la Feira do
Queixo que se celebra en Arzúa el
primer domingo de marzo.
Muy importante para la comarca es también la producción de miel y otros
productos agrícolas que se están empezando a promocionar con la Feira dos capóns (pollos engordados a
mano), aunque los de más fama siguen siendo los de Vilalba (Lugo), Feira da
Apicultura, Feira dos cans de caza y las ferias regulares de ganado vacuno,
porcino, caballar y lanar.
-Seguro que a los dos –les dije- os gustaría asistir a estos acontecimientos
que siempre dan ideas para mejorar vuestra propia producción. En el concejo nos
han de proporcionar información que podréis llevaros por si os interesa.
-Siempre es bueno ver lo que se hace en otros lugares –dijo Nano.
Arzúa fue conocida en el medievo como Vilanova. Aquí se junta el Camino Norte
con el Camino Francés, es decir, ya tenemos en el Camino Francés el Camino
Primitivo que se unía en Melide y ahora el Camino Norte, que procede de Francia
a través de las zonas costeras de las comunidades autónomas de Euskadi,
Cantabria, Asturias y Galicia. En nuestra comunidad comienza en Ribadeo y Trabada y continúa por los
ayuntamientos de Lourenzá, Abadín,
Vilalba, Guitiriz, Friol hasta llegar a Palas
de Rei, antes de Melide.
Huellas jacobeas hay en Arzúa,
como la calle del Camino, la Iglesia de
Santiago, con dos imágenes del Apóstol, la capilla gótica de la Madalena, perteneciente
a un monasterio de frailes agustinos, autorizado como
albergue con la condición de atender también a peregrinos; en el s. XVI estos
frailes construyeron un monasterio en Santiago y abandonaron el de Arzúa, del que solo se conserva la capilla,
ya que el resto llegó a utilizarse como cárcel, matadero, cuadras para mulas de
arrieros y hasta de depósito de leña y paja. Es interesante visitar la capilla
si tienes la suerte de encontrarla abierta. Contiguo a la capilla se encuentra
un albergue público resultado de la rehabilitación seria de una casa y su
contorno.
Aquí se produciría uno de los milagros mencionados en el
Códice Calixtino: Un peregrino famento
pídelle esmola a unha muller que quentaba pan nunhas brasas. A muller négallo.
Ao marchar o home, o pan que quentaba converteuse nunha pedra. A muller,
arrepentida, saíu á procura do peregrino, mais non o atopou…
-Visto lo visto -dije-, es decir lo más importante y como
es buena hora y esto está a rebosar de peregrinos, vamos a recitar unas coplas
de ciegos. ¿Qué me dices Mikel?
-Por mí, encantado. Esperemos que Pepe y Nano participen.
-Entonces nos caracterizaremos un poco.
E igual que habíamos hecho en Ponferrada adoptamos la imagen del ciego y su lazarillo.
Nos instalamos a lado de la capilla de la Madalena y cerca del albergue. Nuestros clientes deberían ser mayoritariamente peregrinos.
-Señoras y señores… donas e
cabaleiros… ¡presten atención! ¡Por primera vez en la villa van ustedes a
deleitarse con las coplas del Ciego de Bosende! ¡Aprendan! … ¡Piensen!... y
sobre todo ¡gocen!
Muy teatrero Mikel, hizo una gran pausa, miró a Nano y muy especialmente a
Pepe y, sin separar los ojos de él, dijo:
-Si quieren participar tienen que
repetir el primer verso de cada estrofa conmigo, vamos allá:
A Historia de Manuel do Campo!
Dejé la flauta y comencé a recitar. El niño repitió el primer verso, me
mandó parar e insistió en la repetición por parte del público. Pepe en las tres
primeras estrofas solo movió los labios, en el cuarto pronunció el verso en un
tono muy bajito y al ver que la gente se animaba acabó sonriendo y utilizando
un tono normal de conversación…más o menos lo que pretendíamos.
Se queres oíla,
ireilles contando
a vida privada
de Manuel do Campo.
O Manuel do Campo
como era moi listo,
saliu retratado
nas caixas de mistos.
O Manuel do Campo
cando era pequeno
á primeira moza
deixouna cun neno.
E cando era novo
foi tunar a Mieres
regresou prá casa
con sete mulleres.
E Manuel dicía
eu que vou facer,
que sete mulleres
n-as podo atender.
E morreulle unha
pero el non ten pena
porque aínda lle queda
a media docena.
Pasou algún tempo
e entre unhas e outras,
de fame e disgustos,
morréronlle todas.
Correuselle a sona
do que lles facía
buscou e buscou
e ningunha o quería.
Non puido vivir
así deste xeito
que eu a dormir solo
non estou afeito.
E tiña unha burra
tan feita e tan linda
que a considera
como da familia.
E dixo Manuel
vou ó sr. Cura
que si me autoriza
cásome coa burra.
E díxolle o cura:
que o demo te vexa!
eu non che autorizo
a burra na igrexa.
Díxolle Manuel:
élle a miña sorte,
se non é a igrexa
cásenos na corte.
Prepara o pesebre
para a cerimonia
e tes que ir vestido
cunha albarda nova.
Mire, sr. cura
por eso non seña
que non hai casado
que albarda non teña.
E díxolle o cura:
prá cousa ir ben-he
hai que preguntarlle
á burra tamén he.
E díxolle a burra:
eso si que non,
teño outro máis
na corte de Antón.
Eu ben o conozo
a ese galopín
non creo que sea
máis burro ca min.
E díxolle a burra:
non presumas tanto,
se non é tan burro,
ten outros encantos.
Dame un bico burra,
que eu sei que me queres
e non tou disposto
a que me desprecies.
Contestoulle a
burra:
ti que eres tan guapo,
bícame se queres,
debaixo do rabo.
E Manuel, celoso
e cheo de furia
colleu o coitelo
e matou á burra.
Despois de facelo
botouse a chorare
eu á miña burra
n-a poido olvidare.
Adiós miña burra,
miña compañeira
mañá te levaba
co millo á feira.
Contestoulle a
burra:
Tócate o carallo!
o millo se queres,
lévalo no carro.
E a burra, de
morta,
regañaba os dentes,
e ía dicindo:
adeus meus parentes!
E a burra de morta,
levantaba o rabo
e botaba flores
para Manuel do Campo.
Recollido por Mini
(Xosé Luis Rivas Cruz) e
Mero (Baldomero Iglesias Dobarrio)
(Versión original en gallego)
El niño pasó la gorra y la gente soltó la mosca al tiempo que se reía y alababa más al niño, por su descaro, que al
ciego…
Pepe no paró de fotografiarnos con su cámara.
-Vamos a contar otros dos cantares más. Como son buena gente, y para hoy ya
tenemos la comida asegurada y no somos avarientos, estos dos nuevos cantares
van gratis, eso sí, tienen que ayudarnos y en lugar de repetir el primer verso
han de repetir el último…recuerden repetirán el último verso de cada estrofa.
Y así les representamos A gaita de
Cristovo.
-Y para que disfruten las mujeres,
solo ellas repetirán el último verso, y digo bien, ¡solo ellas! Los hombres a
mirar…y tomen buena nota que buena falta les hace…para comportarse bien.
Para los hombres presentes el cantar
llamado:
“El hombre secuestrado en una
cuadra, durante dos años por su malvada mujer”
(versión original en castellano)
Al terminar todas fueron risas, alabanzas y aplausos…Las mozas besaron a
Mikel y daban saltos agarradas a él. Con lo presumido que es gozaba como un enano… Pepe y Nano reían con
ganas. Vaya payaso estaba hecho el niño…
Recogimos las bicis y salimos de Arzúa
con el pensamiento puesto en llegar con día a Compostela.
-Ya veis, lo típico –le dije a los hermanos: “el abuelo batallitas y el nieto repelente”.
-Pero el repelente recaudó
cincuenta y dos euros –dijo Mikel-; ya tendemos para pagar la bebida en la
próxima parada.
-Yo si tuviera que destacar una sola cosa de este viaje -comentó Nano-
destacaría el haberos conocido.
-Solo llevas unas horas con nosotros –dijo el niño-, ya verás cuando al viejo
le dé por desbarrar.
- Sois buena gente.
Mikel y yo se lo agradecimos con una sonrisa, mirándonos y mirando a su hermano,
que también sonreía y movía la cabeza en señal de asentimiento.
Y seguimos El Camino. Tres bicicletas. Cuatro amigos, cuatro voces, cuatro
opiniones…cuatro…
Por la empedrada calle del Carmen con sus soportales y fachadas revestidas
de madera dijimos adiós a Arzúa. Camino
entre prados, robles y eucaliptos que van a constituir los contornos de los
lugares por donde pasamos; fuente de Los Franceses, río Vello, As Barrosas con su capilla de San Lázaro, bajamos hacia el
río Brandeso, por cierto, por aquí
debe de estar, ¿o no? el Pazo Brandeso
del que nos habla Valle Inclán en su Sonata
de otoño: “Yo recordaba vagamente el Palacio de Brandeso, donde había estado de
niño con mi madre…”
Llegamos a la ermita de San Paio en
Preguntoño, después de un paso, subimos un tramo y volvimos a disfrutar de
prados, tierras de maíz que llevan a A Peroxa,
prados e más prados con terrenos dedicados al eucalipto que también podrían ser
prados. Antes de llegar a Taberna Vella encontramos el reguerro Ladrón, y, sin darnos cuenta, llegamos a
La Calzada, el último lugar habitado
del concejo de Arzúa. Cruzamos la carretera
para entrar en el penúltimo ayuntamiento del Camino, O Pino. El primer lugar, Calle.
Atravesamos el riachuelo Langüello,
continuamos hasta Boavista y Salceda y llegamos al recuerdo al
peregrino Guillermo Watt en una
especie de hornacina dentro de un muro de pizarra. Además de la placa, encontramos
el calzado de bronce en homenaje a ese peregrino fallecido en 1993 a una sola jornada
de Compostela, y lo que cada peregrino va a depositando: una piedra, una flor,
un fruto… Ya parados, y mientras comentábamos lo visto y acontecido, saqué la
bota y las viandas adquiridas en Arzúa
y nos dimos un respiro.
-Tenéis que visitarnos en Lugo –les dije a nuestros amigos- siempre que sea
en las vacaciones escolares, para que pueda estar Mikel.
Vivimos en una urbe romana, también medieval, pero siempre romana. A Pepe
en especial le va a gustar por la muralla del s. III, completa y de 2 km y
266m, casi circular, rodeando lo que era la ciudad romana, hoy medieval. Podrá
pasear por ella y comprobar el diseño oval de la ciudad. La arqueología nos descubre
junto a la muralla los restos de un templo dedicado a Mitra, dios irano-indio
con ritos esotéricos iniciáticos, solo practicados por hombres en honor del dios de la luz solar, especialmente por soldados, que desenvolvían tres
conceptos: honestidad, pureza y valentía; su ritual consistía fundamentalmente en
el sacrificio de un toro. Por eso se representa con un joven venciendo a un toro.
Curioso ¡eh! Mikel.
- ¿Y después de matarlo que hacían con el toro? –dijo el niño.
-Lo comían. Recuerda a la comunión cristiana, ya que también lo acompañaban
con vino.
-Seguro que tú practicarías ese ritual -mirando a Pepe y Nano. - ¿No os
dije que a mi abuelo le gusta mucho el chuletón de buey regado con vino?
-También a nosotros –dijo Nano.
-Pues ya que sois unos borrachones os
vamos a cantar una cantiga que va bien
con esto. Abuelo, como era aquella de O
andar miudiño.
-Más o menos así:
Éche un andar miudiño
miudiño, miudiño
miudiño, miudiño
o que eu traido…,
(Bis)
I eu traigo, unha borracheira
de viño, que auga non bebo,
mirá, mira Maruxiña, mirá
mira como eu veño.
(bis)
-La tenemos que aprender –dijo Pepe. ¡Cantadla otra vez!
Así lo hicimos..., y con estas, continuamos.
-También podéis ver en Lugo como eran los cementerios de incineración
romanos, las lucernas y sobre todo el crismón.
-Paleocristiano –comentó Pepe- con la simbología del nombre de
Cristo o Jesús-Cristo en griego.
- ¡Bravo! -dijo Mikel. Mira por donde sabe más que tú.
-Yo no presumo de saber. Yo presumo de ciudad.
-Ya, ya…
-De todas maneras, y hablando del Crismón
de Quiroga, dice nuestro amigo Don Jaime Delgado –recientemente fallecido- en
su libro: El Origen de la Iglesia Lucense:
“…único en su género en todo el Orbe
Cristiano”; en otro momento “…fue
esculpido aquí en el entorno del año 400 y su ejecución expresa una muy alta
técnica”; y para finalizar, recordar
que para este autor, el mencionado crismón, no procede de un adorno de la fachada de una iglesia
paleocristiana, ni fue mesa de altar, ni mesa de ofrendas, como pretenden
otros estudiosos, sino que la hipótesis es mucho más sencilla: “La función primera del Crismón de Quiroga
tuvo que ser de carácter funerario”.
-Tenemos que ir a Lugo, -dijo Nano mirando a Pepe.
-Parece interesante todo lo que nos cuentan –habló Pepe en un tono normal y
coloquial.
Nos miramos todos y sonreímos.
-Para que despierte más vuestra curiosidad, tengo que deciros que en Lugo
también tenemos expuestos unos importantes torques en el Museo Provincial, en una
cámara acorazada por el altísimo valor intrínseco de las piezas. Una de ellas, encontrada
en Chao de Castro, en el ayuntamiento
de Burela; llega a pesar 1812 gr. de
oro de 23 quilates, cuando otras no suelen pesar más de 500 gr.
- ¿Eso qué es? –dijo Nano.
-Son collares, abiertos por detrás, que utilizaban los guerreros celtas.
Según fuesen de bronce, plata u oro, y dependiendo del grosor, indicaban la
clase social o nobleza del que las llevaba. A veces iban decorados con dioses de
la mitología celta. También aparecieron en tumbas de nobles celtas -dijo Pepe,
casi sin respirar.
Quedamos todos asombrados, mirándole descaradamente y abriendo más los ojos
y la boca a medida que avanzaba en su discurso. Efectivamente, nuestro amigo
era un hombre culto. Especialmente en los temas que le interesaban.
-Nada que añadir –dije-, lo has explicado perfectamente.
Mikel, como las había visto en el museo, cogió la pizarra y las dibujó.
-Son así, -dijo- enseñándoselas a Nano.
-Así mismo, -dijo Pepe.
-Tenemos que continuar –dije.
Fuimos hacia las bicicletas.
-Abuelo yo voy a ir con Pepe.
-Antes pregúntale a Pepe si te quiere llevar.
Con una sonrisa de agrado contestó. Mikel montó en el porta-equipajes que llevaba
encima de la rueda trasera.
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