domingo, 29 de novembro de 2015

XLVIII. O Cura Mato



E os ecos dos vales, din,
nun coro, que se desborda:
Ven Xesús, vén Mato aquí,
co anel das dez concordias

Marcial Glez. Vigo


Hacía un día claro y soleado, ideal para deleitarse con el paisaje. A través de la vegetación de montaña subimos desde los 1296 m. hasta los 1370 m., el punto de mayor altura en toda la ruta del Camino Francés y en las inmediaciones del Teso Da Cruz e o monte Area, continuamos hasta topar con una pista que nos hizo gozar del recorrido y del panorama con helechos, robledales, sotos, praderías, laderas, cimas, montes… A lo lejos, la sierra del Courel. Llegamos a la parroquia de S. Estevo de Liñares, a su iglesia, junto con la de Veiga de Forcas y la del Hospital, del mismo diseño arquitectónico que la del Cebreiro, también restauradas recientemente.
Puede ser que el nombre de Liñares proceda de las numerosas plantaciones de liño (lino) que hubo por esta zona para abastecer las necesidades del Monasterio del Cebreiro. Cruzamos el lugar y tomamos un carrero protegido por hayas y acebos. El alto de San Roque no tardó en llegar con su escultura de peregrino luchando con el viento, del artista Acuña, fallecido en los años noventa. Pasamos cerca del pazo de los Armesto. Y enseguida llegamos a Hospital llamada de la Condesa, con un albergue sencillo, adaptación de una antigua escuela; aquí existió un antiguo hospital de peregrinos fundado por doña Egilo, que venía siendo la señora de nuestro amigo D. Gatón, que conocemos como repoblador del Bierzo y de los valles de Astorga, liberados de los moros allá por el s. IX.

De estas parroquias se acaba de jubilar nuestro amigo Xesús Mato: “El cura Mato representa ese apostolado comprometido dentro y fuera (en sentido figurado) de los canales ordinarios de la Iglesia. Compromiso con la infancia y la juventud. Compromiso con el país: lengua, música, tradiciones, patrimonio, en fin, cultura… (del libro Mato sono io…); reciente fue el homenaje que le hicieron, por su labor de cura durante muchos años, aquí en el Hospital al que asistí junto con unos doscientos amigos y parroquianos.

- ¿Qué tienes que decir del cura?
-Me lo tienes que presentar. Tengo que preguntarle cómo un hombre tan bueno, trabajador y sabio puede ser amigo de un carallán (informal) como tú.
-Buena pregunta. A lo mejor te llevas una sorpresa merecida. También fue cofundador del grupo de Fuxan os Ventos, recuerdas “A saia da Carolina…”. La sabéis porque la cantáis con tu madre. ¿Qué te parece si la cantamos tú y yo?

A saia da Carolina,
ten un lagarto pintado:
cando a Carolina baila,
o lagarto dálle ó rabo.

Bailaches, Carolina?
-bailei, si señor!;
dime con quen bailaches?
bailei co meu amor (repetir 3 veces)
Bailaches, Carolina?,
bailei, sí señor…

A Carolina é unha tola
que todo fai ó revés;
vístese pola cabeza
e íspese polos pés!

Bailaches Carolina?...

O señor cura non baila
porque tén unha coroa
baile, señor cura, baile,
que dios todo llo perdoa!

Bailaches Carolina?...

No curro da Carolina
non entra carro pechado,
namais entra carolina
co seu cocho polo rabo.

Bailaches Carolina?...

co teu amor Carolina,
non volvas a bailar,
porque che levanta a saia,
i é moi mala de baixar (bis)

Y así fuimos hasta Padornelo, donde recordamos la presencia de los hermanos hospitalarios de la Orden de S. Juan de Malta, también el haber pertenecido al arzobispado de Compostela en tiempos de Xelmírez. Sudamos en la cuesta que hay hacia el alto del Poio 1337m. Fuimos de pie y empujando los dos. A partir de aquí, siempre cuesta abajo, y como ya sabéis: “nas costas abaixo tódos os santos axudan...” (en las cuestas abajo todos los santos ayudan…)

-Vete pensando en esta adivinanza:

Catro minguantes,
dous apuntantes,
catro danzantes
e un tornamoscas.


Fons frígida “Fonte fría”. Aquí se construyó el Hospital de Santa Catalina en el s.XVI, dependiente del convento Sancti Spiritus de Melide; se ofrecía a los peregrinos: “lume, sal e auga” (fuego, sal y agua) y “cama con dúas mantas” (cama con dos mantas); para los enfermos: “un cuarto de pan, ovos e manteiga” (un cuarto de pan, huevos y manteca).

Ningún comentario:

Publicar un comentario