Pero a viaxe segue,
nas mesmas labras.
Ane Navascues
Emprendimos
el camino con la bici de la mano, en una corta pero pronunciada pendiente.
Llegamos a la cima y nos encontramos con una pista en muy buenas condiciones
que nos facilitó el camino. Así, hablando poco y pensando en lo ocurrido hasta ese
momento, conseguimos acercarnos al monasterio de San Juan de Ortega. El santo burgalés que da el nombre al
monasterio fue discípulo de Santo Domingo Calzada, y como él,
colaboró en la construcción de puentes, calzadas para los peregrinos e
iglesias, como la de San Nicolás; en esta iglesia hay un capitel románico que
recibe la luz a través de un arco ojival los dos días del equinoccio: el veinte
de marzo y el veintidós de septiembre (sería copiado de los arquitectos
egipcios constructores de templos, que vivieron varios millares de años antes
de Cristo y ya dominaban esta técnica).
Continuamos
por una carretera, y más tarde por un camino que nos llevó por un bosque de
pinos hasta Agás. Situado en el valle de
Vena, su origen se remonta al siglo IX. Es un lugar tranquilo. Como ya habíamos
andado muchos quilómetros, decidimos pasar la noche allí.
Preguntamos
por el albergue municipal del que nos hablaron muy bien. Estaba bien
acondicionado, y, en esas fechas, solo encontramos, de momento, dos peregrinas italianas
además de nosotros dos.
Nos duchamos,
que buena falta nos hacía. Lavé algo de ropa. Me informé de a qué hora cerraba
y, como nos dijeron que a las once, decidimos dar una pequeña vuelta por el
pueblo y, al mismo tiempo, buscar un lugar para cenar. Encontramos una especie
de mesón tranquilo y poco ruidoso que ofrecía comida casera.
-¿Qué te
apetece cenar? –le dije a Mikel.
-Me estoy acordando
de aquel bar en Lugo en el que dan de tapa un huevo con una pequeña raja de
chorizo y un poco de pan.
-La taberna
de Daniel. Pues a mí también me apetece cenar así.
Hablé con el
camarero, pensando que no tendría chorizo para freír, pero sí que tenía. Le pedí, que mientras lo preparaban, a
mí me trajera una cerveza y a Mikel un mosto con cacahuetes.
Tardaron muy
poco en prepararlo todo.
-Está bueno,
aunque los huevos no son como los de la abuela.
-A mí también
me gustan.
Terminamos
con un descafeinado para mí y un helado para el niño.
Retornamos al
albergue, nos acostamos y a los dos minutos nos quedamos dormidos como
angelitos. Nada raro, pues llevábamos andando cerca de setenta quilómetros.
Desperté a
las nueve, me vestí y después desperté a Mikel. Le costó abrir el primer ojo.
Arreglé las cuentas con el encargado, mientras el niño se preparaba.
Desayunamos en un bar con mantecadas caseras, con un olor
que me transportaba a mi perdida infancia: comprar los envases en la librería
Celta y ayudar a la madre de un amigo,
con el que aún hoy nos juntamos para tomar un vino, o dos, comer algo y sobre
todo hablar y debatir de lo divino y de lo humano; ayudarla a llenar los moldes
de papel y recoger las mantecadas del horno caliente, comer alguna y llevar
otras para el recreo del instituto, compartir, amigos, historias… Recuerdos,
añoranzas, saudade…
-¿Te gustan
las mantecadas? La madre de un amigo nos las hacía al tiempo que cosía
pantalones.
-Ya hace años
eh!, ¿Por qué tú eras amigo de Pedro?
-¿De qué
Pedro?
-De Pedro
Picapiedra.
-¡Me cago na cona! (mejor no traducirlo)
-Vale, vale
–me vio con cara de pocos amigos- Sí que me gustaron, están muy buenas.
¿Podemos llevar algunas para el camino?.
Y así
hicimos. También llené la bota con vino del año, esta vez ya con Ribera del Duero y pedí un zumo para
Mikel y unos chicles.
Y andando por
la carretera nos dirigimos a Atapuerca.
Atapuerca,
famosa por los hallazgos encontrados, restos del Homo Antecesor, el hombre que vivió allí hace más de un millón de años.
-Los hombres
somos un producto de la evolución, desde seres muy pequeños como los seres
unicelulares, hasta otros muy complejos como los animales o el hombre, que
apareció en la Tierra el otro día si lo comparamos con la existencia de la
propia Tierra. Algún día tienes que leer El
origen de las especies de Charles Darwin. El hombre apareció en África,
cerca de los grandes lagos, con una constitución parecida a la de los primates,
hasta que consigue andar sobre dos piernas; por eso se dice que procedemos del
mono. El hombre fue evolucionando al mismo tiempo que estilizaba su figura.
También fue invadiendo otros territorios: primero África, después Europa, más
tarde Asia, e de ahí saltará a América (los trazos faciales de los indios
americanos son parecidos a los de los
mongoles) y más tarde a las islas del Pacífico.
Una variedad
histórica de hombres primitivos se encontraron en las excavaciones de
Atapuerca, por eso es conocida esta zona en todo o mundo científico,
especialmente entre os antropólogos. También es muy visitada por la gente en
general desde que se hicieron públicos los descubrimientos y fue declarada
Patrimonio de la Humanidad.
Todo lo que
le fui diciendo lo íbamos recorriendo en
el mapamundi reducido que tenemos en la Guía Michelín.
-Sí, vivían,
y no te enfades, como Pedro Picapedra
–dijo Mikel.
Le miré para
ver si se estaba riendo. El rostro era serio, pero en los ojos me pareció
percibir un aquel de burla. No le di importancia y proseguí:
-Bien, sin
coches de piedra u otras modernidades.
Procuré
explicárselo lo más sencillo que pude: ardua labor, aunque tampoco me
preocupaba. Iba quedándose con cosas que, a veces, me parecían complejas y no
parecía darles importancia, y con otras, que me parecían fáciles de aprender se
perdía. Eso tampoco era nuevo para un viejo maestro. Mikel, todavía un niño,
tendría tiempo para aprender. Lo importante era que no pusiera cara de
aburrimiento. Pasar, de momento, lo pasaba bien.
Atravesamos
Atapuerca por la carretera que divide la población por la mitad. En estos
entornos, la verdad es, que el Camino está muy destrozado. Se entiende que
algunos colectivos protesten por la escasa protección de esta importante ruta
Patrimonio de la Humanidad, entre otros muchos nombramientos como 1º Itinerario
Europeo, o Príncipe de Asturias.
Avanzamos por
entre monte bajo con dificultad hasta una gran cruz de madera, después nos
favoreció el terreno por el descenso hacia el valle del río Pico. Al fondo ya pudimos
divisar la ciudad de Burgos. Optamos por Castañares, pero antes teníamos que
pasar por cascabulleiros (cascajos),
y avanzar cerca del cierre del aeropuerto. Nos recomendaron, después de
preguntar, seguir por la orilla del Arlanzón, que nos iba a llevar al centro de
Burgos; no era la ruta histórica pero sí más agradable y relajante y, aunque sea por una vez, saltaríamos nuestro protocolo y
nos disculparíamos delante de los puristas.
Pasamos por el puente de San Pablo o puente del Cid y nos paramos para
ver las espectaculares esculturas medievales de los pilares. Andando topamos
con Rodrigo Díaz de Vivar –enorme escultura. Aproveché para contarle a Mikel lo
de la espada Tizona, el caballo Babieca, y sus hijas Doña Elvira y Doña Sol
(maltratadas por sus maridos y vengadas por el Cid, sin especificar la
humillación para evitar preguntas comprometidas para su edad). Todo esto según
la leyenda, pues según Miguel Anxo Murado todo esto es difícil de creer ya que
el Cid solo tuvo un hijo y era varón. También le hablé de la señora Doña Jimena
–representada en el cine por la hermosa y espectacular Sofía Loren, el papel de
Cid lo representó Charlton Heston, nunca me gustó por su sobreactuación o,
quien sabe, por ser miembro destacado de Asociación del Rifle). Mucho de lo que
dije basado en el Cantar del Mio Cid y otro tanto en la leyenda que encierran
los personajes. De todo ello hay que desconfiar y en muchos casos dudar de su
veracidad histórica.
Le gustó y preguntó por el juramento, por el injusto rey, por el
destierro…y también si era tan grande como parece en la escultura…
-Como Roldán,
-dice el niño- estos caballeros todos acaban mal. Mira que tener que ir atado
al caballo después de muerto...
Burgos fue un
asentamiento Neolítico, y más importante en la Edad de Hierro. Como ciudad fue
fundada por Diego Rodríguez Porcelos en el año 884 con orígenes militares, pero
a la Historia ha de pasar como ciudad
del Camino de Santiago. Su prosperidad
va venir del comercio en la Edad Media debido a las aglomeraciones de
peregrinos. Llegó a tener treinta e cinco hospitales; Burgos, epicentro del
comercio nacional y extranjero. Se amuralló la ciudad en el s. XIII, se
levantaron casas, nacieron barrios y calles importantes como la del Comercio,
eje del plano urbano por donde pasaban los peregrinos. Se establecieron
cristianos, moros y judíos: comerciantes, artesanos, plateros, cambiadores,
clérigos, francos… nobles y burgueses que llegaron como peregrinos en muchos
casos. Se construyeron iglesias, tiendas, hospitales... Burgos con burgueses
que habitar, gremios de artesanos para defenderse y competir. Se llegó a
considerar la capital del Camino.
“Sempre tiña visto loar a caridade desta
cidade, mais non pensei que chegase a tanto” (Santa Teresa, dixit). En el Hospital del Rey se podía comer y beber
hasta saciarse; confesarse en muchos idiomas y llegar a cualquiera hora del día
o de la noche… Fundado por Alfonso VIII en 1210, quiso que fuese el más noble de todo el
Camino por tamaño y riqueza. En la actualidad tiene una población de 178.500
habitantes y es paso obligado hacia Cantabria, Euskadi o Francia.
Fue sede del
gobierno del autócrata Franco en la Guerra “Incivil”
Capital de la Cruzada, título repudiado por las fuerzas políticas de la
democracia. Hoy posee una industria importante y cuenta con un elemento
esencial que es su apuesta por la innovación.
Leemos estas
notas resumidas de los folletos turísticos delante de la antigua puerta de
Santa María una de las 12 puertas de entrada de la muralla.
-Muy bien, lo
mejor será ver algo de la ciudad –dijo Mikel.
-Ya te cansas
de escucharme. Tienes razón, soy un rollista. Intentaremos entrar por donde lo
hacen los peregrinos, ya que nos desviamos de la ruta.
Preguntamos
por la calle Calzadas y seguimos por la calle de San Juan, Avellanos, pasamos por delante de la gótica iglesia de San Gil y llegamos a la catedral:
conjunto arquitectónico espléndido y monumental, dedicada a Santa María la Mayor de estilo gótico; fue puesta la primera
piedra por el rey S. Fernando en 1221. La catedral destaca por su armonía de líneas
exteriores, también por las impresionantes agujas, capiteles y arbotantes;
portadas Samental, Coronería y dos Apóstoles; en el interior de las capillas de
los Condestables, Santo Cristo, Presentación, Visitación, y cómo no, capilla de
Santiago. Sepulcro del Cid y Jimena. Y un triforio con Papamoscas (autómata que toca las horas, abriendo la boca y
empuñando el badajo de la campana.
-Ya estoy
cansado de mirar para arriba, me duele el pescuezo –dijo Mikel.
-Ya, pero por
la cara que pones te gustó.
-Lo que más
me gustó fue la luz a través de los cristales de colores.
-Se llaman
vidrieras. Como ves, en el estilo gótico es muy importante la luz, por eso las
ventanas son tan grandes y los techos tan altos. Ya te explicaré más adelante
como lo elaboraban os los maestros canteros. El estilo gótico, como el
románico, llegó a través del Camino desde Europa. Las vidrieras tienen
representaciones de santos o pasajes de la Biblia, eso lo hacían porque la
mayor parte de la gente era analfabeta y para ellos era como para ti la TV, y
así aprendían relatos religiosos.
Te gustó el papamoscas? Algún día te explicaré la
interpretación que hacía del triforio Don
Jaime Delgado.
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