Quen deixa camiños
e colle vereda, pensa que atalla e sempre arrodea.
(popular)
Era mucho mejor cambiar de tema.
-Hay que visitar la Catedral de Oviedo. El tío Juanjo te va acompañar en la visita cuando vuelvas en las
vacaciones de verano.
Muchos peregrinos seguían este camino y después continuaban por el Camino
Primitivo, que es el que pasa por Lugo. Si te quedas con ganas, otro año
hacemos el Camino de Oviedo a Santiago. Pero esta vez tenemos que venir con
Sabine, y Brais; a Iago lo dejamos para más adelante.
Para eso, si partimos de León tendríamos que hacer las siguientes etapas León- La Robla, La Robla - Poladura, Poladura
- Pajares, Pajares - La Pola de Lena, La Pola de Lena - Mieres, y Mieres -
Oviedo.
-Cómo vas a ver, el Camino no sigue siempre la ruta de la vía del tren.
Con estas llegamos a la estación de La
Robla (dicen que el nombre viene de que así se llamaba el gesto que hacían,
y aún hacen, los ganaderos de la comarca cuando cerraban un trato, que, por
cierto, tenía más valor que un documento firmado por las partes.)
Mikel había posado su cabeza en mis piernas e iba profundamente dormido.
Me quedé a solas con mis recuerdos, que eran muchos. Viajaba por esta ruta
cuando era maestro –mi primera escuela- en Valdecuna (Mieres) allá por el año
1964 del siglo pasado. Pero si no hubiera impartido clase en esa escuela sería
otro, el mismo cuerpo más con un concepto del mundo y del momento que me tocó
vivir, diferente. Allí me hice un hombre,
allí comprendí las injusticias del Régimen, allí me percaté de que había que
ayudar para que esto cambiara (aunque fuese un minúsculo granito de arena), lo
comprendí en contacto con la clase trabajadora que, por cierto, estaba, desde
el punto de vista intelectual, muy preparada; los líderes de las clases
populares que sufrían el dolor de la represión en sus propias carnes y en las
de sus familias… cuánto podría contar…
Sin ninguna experiencia, mal preparado en la Escuela Normal de la
Dictadura.
También viví momentos muy agradables.
Por aquí pasé, en un lento tren, cuando hice la mili, al año siguiente, camino de Talar, Tremp (Lleida), viaje
lento y cansino de dos noches y un día de duración.
La Pola de Gordón, Santa Lucía,
Villamarín, La Vecilla, Busdongo (Porta de Asturias famoso por las Cuevas de
Valporquero) y Pajares.
El que va a Santiago
y no va al Salvador
visita al Criado
y olvida al Señor.
-Eso cuentan los asturianos para defender a su Salvador ¿?
Navidiello, Linares, Malvedo, Puente
de los Fierros, Campomanes, La Cobertoria, Pola de Lena, Ujo, Santullano…
Me alegré de que Mikel despertase en ese momento:
-Mira, Mikel, en esta estación, me apeé yo hace cincuenta años. Iba con la
maleta al pueblo que está a tres km. Me habían dicho que era muy cerca (unha carreiriña
de can), y resultó costoso para ir con una maleta de las de antes con todas
mis pertenencias. Llegué a la primera casa de Valdecuna todo sudado y con cara
de pardillo; tuve la suerte de
encontrarme con un matrimonio sin hijos, naturales de A Fonsagrada (Lugo)
-primer pueblo de Galicia si vas por el Camino Primitivo-, que me dieron posada
y me trataron como a un hijo. Cuentan con mi agradecimiento de por vida.
Aquel año debía de ser Año Santo, pues mi compañera me propuso hacer un
trabajo sobre el Camino. Llevé de Lugo – en las vacaciones de Navidad- material que conseguí en la oficina de
turismo. Curioso es que por aquel entonces solo se hablaba del Camino Francés,
estando en Asturias. Recuerdo que haciendo el trabajo con los niños, uno de
ellos –un caso parecido a ti- me trajo todo orgulloso una calavera que había
cogido en el osario del cementerio que había al lado de la escuela, y pretendía
que lo utilizara como pisapapeles.
Algunos días, con la llegada del buen tiempo, íbamos de excursión a la
ermita que había subiendo por una empinada cuesta. En esa ermita se celebraba
la famosa Romería de los Santos Mártires
de Valdecuna (famosa, sobre todo, en Asturias), Fiesta de Interés Turístico Nacional.
La ermita se encontraba entre los valles de Cuna y Cenera. Era una romería
de gran tradición popular en la que los romeros acudían con mucha fe esperando
los milagros de los santos Cosme y Damián (médicos - farmacéuticos de origen
oriental).
Se celebraban misas, la más esperada era la de las doce. Por cierto,
delante de la iglesia, si no recuerdo mal, había dos hórreos y en uno de ellos
vivían dos familias.
Después tenía lugar la Puya L’Ramu que consistía en la puja de una ofrenda
que se hacía, durante la misa, de pan de espelta
o escanda (variedad de trigo, que se conserva gracias a estas tradiciones);
pan colocado sobre un soporte de madera ramu
y decorado con motivos vegetales. Con el dinero de la puja, dinero con un valor
mucho más alto del valor real, se sufragaban los actos. Nos contaban que,
después de la fiesta, el cura bajaba en un burro las limosnas cargadas en sus
alforjas.
Más tarde la gente se acomodaba por los alrededores para gozar de la
abundante comida rematada con casadielles
y frisuelos todo regado con sidra escanciada.
Hay, o había, también un concurso de parejas de baile, música tradicional y
después festa rachada (fiesta total).
El cantante Víctor Manuel, que es de por aquí, famoso a partir de los años
setenta, tenía una canción, dedicada a esta fiesta, que le llamaba La romería. Y ya que íbamos solos en el
departamento, se la canté bajito:
Van subiendo los mozos
con los corderos al hombro
sube la gente contenta a la fiesta
del patrono
Sube la niña que estrena
zapatos, novio y un bolso
y todo el verde del valle se refleja
en el arroyo
Y la gente por el prado
no dejará de bailar
mientras se escuche una gaita
o haya sidra en el lagar,
mientras se escuche una gaita
o haya sidra en el lagar.
Se van por la carretera
cruzando cuna y cenera
canta la pena el romero y la vieja
su consejo
Por San Cosme y San Damián
cuidado neña temprana
no pases el mayizal
no lo riegues con tus lágrimas
Y la gente por el prado
no dejará de bailar
mientras se escuche una gaita
o haya sidra en el lagar
mientras se escuche una gaita
o hay sidra en el lagar.
Hay una empinada cuesta
para llegar a la ermita
y las campanas repican
los romeros van a misa
y el pastor con su rebaño
con su zurrón y las vacas
quiere ser luzo campana
y despertar a su amada
y la gente por el prado
no dejará de bailar
mientras se escuche una gaita
o haya sidra en el lagar
mientras se escuche una gaita
o haya sidra en el lagar.
- ¿Te ha gustado?
-Si…yo ya sabía que eras un buen cantante.
- ¡Me cago na cona! (dije para mis
adentros, con una expresión galega, diremos mal sonante)).
-El relato de la romería es bonito. ¿Por qué dijiste que el niño de la
calavera era como yo?
-Es que también era un buen cantante.
Miró hacia otro lado con una sonrisa y no hizo ningún comentario.
Pronto llegaríamos a la estación de Oviedo. Allí nos esperaban con muestras
de alegría Olaia y Juanjo.
Hablar, hablar…contar, contar…responder. Besos, muchos besos…
- ¡Dios mío! ¿Si tengo que contar tantas cosas? Cuántas le contaré a Brais
y a mis padres…-dijo o Mikel.
-Tranquilo, tienes tiempo; no intentes contarlo en un día. ¡Ah! Y guarda
algo…Tú disfruta con lo que cuentes, y haz que se diviertan…Eso si lo pasaste
bien, espero que así fuese. Tienes que venir para finalizar el Camino en el
verano… con ganas.
-No te lo vuelvo a repetir, fue una aventura increíble, fascinante y
aprendí un montón de cosas. Estaré deseando emprender de nuevo el viaje a
Compostela. ¡Ah! Tampoco te lo volveré a decir, ya lo sabes: ¡quero moito ao tolo do meu avó! (¡quiero
mucho al loco de mi abuelo!)
-Anda duerme, que estoy cansado. (¡Demo
de neno! –pensei!)
Apagué la luz, no quería que me viese emocionado.
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