mércores, 18 de novembro de 2015

XXXVI. Bolos



Quen camiña conta,
quen non camiña escoita.

Nicola Albani


Por dónde íbamos pedaleando con aquel velocípedo amañado, y con Mikel subido en la silla de la barra, llamábamos la atención.

- ¡Abuelo, la gente nos está mirando! –lo decía con entusiasmo y orgullo.

De esa manera, llegamos al antiguo Monasterio reconvertido en Hostal para ricos. Saqué mis apuntes y le dije a Mikel:

-Es uno de los monumentos más importantes del Renacimiento Español. Hoy convertido en parador. Sus orígenes se remontan a los s. XII cuando el rey Alfonso VII y su señora donaron el terreno destinado a construir un edificio para “hospedarse los pobres”; después pasó a ser hospital de peregrinos.  En el s.XVI se derrumbó y se hizo otro gracias al rey Fernando el Católico, finalizándose no XVIII. Su fachada es una joya del plateresco (parece una obra de plateros). Un claustro del XVI y dos del XVII e XVIII. La iglesia es de estilo gótico tardío. Lo vamos a comentar a medida que lo visitamos.


- ¿Te ha gustado? El museo lo dejamos para otro día, sino tardaremos en salir de León.
-Sí, me gusta hasta el río, pone ahí que se llama Bernesga. El albergue cambió un chisco; de ser hospital de peregrinos, a llegar a Parador de Turismo; yo diría para ricos, ya viste lo que costaba cada habitación…
-Tú siempre tan crítico. De todas maneras, tienes razón, aunque hay que tener en cuenta motivaciones turísticas y económicas.

Hechas estas reflexiones continuamos nuestro camino cruzando el río, afluente del Esla que a su vez es afluente del Duero. Pasamos por amplias avenidas hasta llegar a la pasarela peatonal sobre las vías para ver el letrero de Trobajo del Camino.
Pueblo con historia de cierta importancia.

- ¡Mira abuelo!
¿A qué están jugando?
-Son los bolos. Mira son nueve bolos y también tienen un bolo más pequeñito. Las bolas parecen medias bolas. Escucha… les llaman bolas cachas. Por lo demás se juega igual que los bolos gallegos.

Había bastantes mirones.

-A mí me recuerda una visita a Bretoña, la tierra de mi padre, para que nos enseñaran, un tío mío y otro vecino, cómo se jugaba y cuál era el reglamento, llamemos reglamento consuetudinario, establecido.
- ¿Consue…qué?
-Te lo iba a explicar, pero siempre te adelantas. Me refería a las normas del juego, son normas no escritas que se transmiten de boca en boca, de padres a hijos. Incluso varían de unos lugares a otros. El término consuetudinario, del que te vas olvidar, hace referencia a la costumbre, tradición…a lo convencional. Un rollo, son normas como las que tú puedes usar para jugar a las chapas con Brais. Cada juego tiene unas normas.
Y volviendo a Bretoña, allí no solo nos enseñaron cómo se jugaba, sino que nos regalaron la madera de boj (madera muy dura y de crecimiento muy lento) para hacer un juego de bolos. Allí quedaron en el colegio.
Y ahora aprovecho para contarte de donde procede este juego.

- ¡Tú siempre aprovechas cualquier cosa para soltarme el rollo! No pongas esa cara, que era una broma…
-Bueno…, entonces sigo. En general, el juego de los bolos procede de los bolos celtas; cambian según el lugar en el número e incluso en el tamaño de los bolos y bolas, pero la manera de jugar es la misma: las bolas se lanzan fuerte y van por el aire para derribar los bolos; nada que ver con los bolos americanos, que ruedan por el suelo. ¡Ah! Recuerda que los celtas poblaron una amplia zona de la península, mucho antes de la invasión romana –cogí la pizarra y el pizarrín, dibujé un mapa de España sencillo y pinté la zona invadida por los celtas- llegaron hasta Euskadi y por el sur al Duero en ambas riberas; por eso se juega a los bolos en Santander, Asturias o en Óbidos (Portugal). Seguro que jugaban en los castros a los bolos en las largas jornadas del invierno, eso creo, aunque que no sé si hay argumentos históricos.
-Ya, que lo dices por decir… A pesar del rollísimo que me has soltado, debe de ser entretenido jugar con estos bolos.
-Sí pero no vale llorar cando se pierde, como haces tú cuando juegas con Brais, con la abuela o con tu tía.
-Lloraba de rabia…Ahora ya no lo hago.
-Algún sentidiño te vendrá al hacerte mayor. No sé quién dijo hablando del ajedrez “El ajedrez es un gran juego. No importa lo bueno que sea uno, siempre habrá uno mejor; tampoco importa que uno sea malo, siempre habrá otro peor” Esto lo puedes aplicar a cualquier juego…, y también a la vida.
-Además con estos juegos no tienes que comprar pilas.

Quería quitarle presión a lo de mal perdedor.

-Muchos de estos juegos populares son con los que nosotros (tu abuela y yo) jugábamos cuando éramos niños… ya sé que hace muchos años (se lo decía en contestación a su sonrisa pícara). Hay colegios que los promueven; recuerdo leer en alguna revista pedagógica el caso del Colexio de Caaveiro que aprovechan el tiempo libre para practicar veinticinco juegos populares, de los que desconozco algunas de sus reglas: aro, billarda, bolas, bolos, botar a china, carreira de sacos, as catro esquinas, as chapas, a chave, o peón, a corda, a goma, o cravo, a mariola, os pelouros, a pita cega, a rá, o tiro da corda, os tres en raia, os zancos, a zorregada, o brilé…También tienen un museo del juguete; recuerdo leer que tenían una bicicleta de Álvaro Pino - un ciclista gallego muy famoso hace pocos años-,creo que ganó una vuelta a España. Ellos dicen, más o menos, que “jugar es una necesidad y una forma de aprendizaje imprescindible, que desenvuelve la imaginación y favorece la socialización”. Con lo importante que es ahora, que pasamos el tiempo solos delante de un ordenador o de otra maquinita.

A esta, mi última, intervención no le hizo mucho caso, estaba con la cara de pensar…

-Tenemos que pedirle a Sabine y Brais que nos digan cómo se juegan tres de estos juegos.
- ¿Y tú lo sabes? -le pregunté.

Contestó con otra pregunta –por algo había nacido en Burela (Lugo).

- ¿Qué juegos, de todos estos, jugabas de niño:
- Al aro (con aros de los cubos viejos de latón), a la  billarda, a las bólas, a las chapas, al peón, a la pita cega, a la (no Club Fluvial), tirar da corda, como hacen los mozos de Foz y Barreiros cada grupo desde su playa y dejando en el medio, como si fuera la red, a la ría, ¿recuerdas?, al brilé, al cravo…Casi todos los juegos se practicaban los niños con los niños y las niñas con las niñas, a no ser a pita cega y el  brilé; cada juego tenía su época –no jugábamos lo mismo en verano que en invierno, ni  lo mismo en la escuela que en el barrio-… Hemos de jugar en Lugo con las bolas al gua y al manro… ¡Oh!¡ Cuántos recuerdos…!

Después de presenciar una partida de bolos, emprendimos el camino y fui comentándole alguno de los juegos aprovechando las paradas que hacíamos.

Recorrimos los alrededores de la sobria ermita del Apóstol Santiago construida en ladrillo allá por el s. XVIII. Conserva una escultura de un Santiago matamoros. En la portada de piedra, se puede leer una cartela con la inscripción del año1777 y en el arco los símbolos de la cruz de Santiago y una concha del peregrino. Está hecha sobre otra anterior que tras reformas posteriores fue perdiendo elementos patrimoniales.
También existió una cofradía que tanto ayudaba a los peregrinos coma a los pobres o incluso a los perseguidos por la Revolución Francesa.
Y con estas llegamos al Santuario de la Virgen del Camino.

-Esta iglesia no me gusta –dijo Mikel- Es muy fea y muy grande.
-Bien, ya te acostumbraste a disfrutar de la arquitectura clásica…Si le preguntases a Silvia, la hija de Suso, que es arquitecta, posiblemente te diría que es bella, ya que es una edificación moderna de acuerdo con la concepción de la época en que fue construida, a mediados del s. pasado, según tengo entendido.
-A mí me gusta mucho más la catedral de León.
-Son cosas diferentes y no se pueden comparar.
-Mira, aquí existió una pequeña ermita con anterioridad; construida para conmemorar la aparición de la Virgen a un pastor allá por el principio del s. XVI -el pastor se llamaba Alvar Simón- cuando andaba cuidando de su rebaño y le dijo que lanzase una piedra con su honda, y allí donde cayera se edificaría una ermita en su honra; así nació la primitiva ermita. Se dieron otros muchos milagros como el del vecino en cautividad como esclavo de un musulmán, que ya te lo contaré cuando vayamos caminando.
Aquí también se celebra una peregrinación el cinco de octubre: La Romería de San Froilán, también es la fecha del comienzo de las fiestas de San Froilán en Lugo y en León.
-Sí, que como no cortes el rollo, no vamos a llegar a San Martín del Camino para dormir.

Tan poco le gustaba que quería irse pronto. Es de ideas fijas. Pero yo seguí con mi discurso.

-Te diré que las esculturas que ves representan a la Virgen y a los doce apóstoles; cada una pesa alrededor de los setecientos kg.
-Aparta de ahí, que a lo mejor te cae una encima y va a ser una pena… por la bici.

-Te voy a dar… Non sé si será mejor que te deje aquí a ver si la Virgen hace algo bueno de ti mediante un milagro. Y después voy por ahí contándolo.

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