martes, 29 de decembro de 2015

L. Lusio



¿Canto viño probamos?
e falamos da inxusticia social, da escola, do idioma…
libros e libros compartidos;
onte, antonte…non hai mañá.
 Só queda o recordo, con ou sen viño…

Álvaro-Ignacio


Y así fue. Cuando llegamos al Camino el perro se sentó de culo con la cabeza erguida y moviendo el rabo. Mikel le agarró la cabeza, le dio un beso y le acarició el lomo.
-Háblame de los “cans de palleiro”.

-Esperemos que no tengas problemas con tanta amistad con el can. Ya sabes que puedes tener problemas de asma por culpa del pelo del perro. De todas maneras, estos perros son para quererlos mucho; dicen de ellos que solo les falta hablar y alguna mujer añade arar, pasar la plancha, hacer la comida… y, lo más importante, educar a los hombres. Alguna gente les llama “palleiráns” a los perros que nacen de cruces. Pero los canes de palleiro son “per se” una raza propia. Su nombre nace de haber dormido en los pajares. Comparten origen con los pastores belgas, holandeses y alemanes y como tal tienen su pedigree (de pura raza). El verdadero can de palleiro es escaso -no llegan a los doscientos ejemplares en Galicia- tiene raza lobera, rústico y fornido, de tamaño medio, con proporciones harmónicas y movimientos rápidos, pecho ancho, pelaje denso, corto y claro, orejas grandes y erguidas, altura a la cruz sobre 60 cm. y peso alrededor de 38 kg. Destaca por su inteligencia y fidelidad al amo, es tranquilo y cariñoso con la gente de la casa y reservado con los extraños, y muy valiente. Por todo esto es especial para la conducción del ganado y para guardar la casa y a sus moradores. Una joya.
Bajamos veloces entre sotos con viejos castaños. Íbamos hacia Triacastela, nombre que parece proceder de “tres castros” entre otras muchas interpretaciones, aunque en su escudo aparecen tres castillos. La undécima etapa del Códice Calixtino o el inicio de la etapa duodécima que remata en Palas de Rei.
Un documento do s. X dice: “territorio triacastelle in provinciam gallecie”. Contó con un monasterio e iglesia dedicados a S. Pedro y S. Pablo, donados por Ordoño II al obispado de Santiago en el año 922 como ofrenda por el alma de Doña Elvira. A pesar de ser mencionado en el Códice Calixtino nunca fue un pueblo con mucha población y hoy si existe se debe al Camino, ya que el Concejo tiene muy pocos habitantes y muy avejentados.
Entramos en el lugar topando con el albergue público de construcción integrada en el medio, con una gran parcela ideal para acampada. El templo a continuación, de construcción primitiva románica, conserva el ábside original y poco más; el resto es de una reedificación del s. XVIII con advocación a Santiago. Tiene una interesante imagen del Santo Peregrino. Posiblemente contó con varios hospitales e incluso una cárcel para peregrinos. Era el punto asistencial y de descanso tras un prolongado descenso. Hoy dispone de un albergue público y varios privados. Según señala el Códice, en el tiempo de la construcción de la catedral de Compostela los peregrinos llevaban piedras calcáreas de la cantera hasta los hornos de Castañeda en Arzúa para emplearlas en la catedral; era una manera de contribuir a la construcción de la catedral.
En Triacastela tuvimos que tomar la decisión de seguir El Camino por San Xil o por Samos; la primera opción, más corta y con un paisaje menos urbanizado, corresponde al antiguo Camino Real, sendero tradicional; la segunda, más adaptada a los vehículos, incluidas las bicis, y además con la posibilidad de visitar Samos, sobre todo su monumental monasterio… Esta última es la que escogimos. Gozamos de hermosos paisajes que atraviesan el río Sarria y lugares como San Cristovo do Real con casas de arquitectura popular de la zona, destacando la Casa Grande de Lusio, rehabilitada recientemente; el caserón o pazo donde nació y vivió D. Vicente Vázquez Queipo, autor de las famosas Tablas de logaritmos que los viejos como yo sufrimos y gozamos cuando atinábamos en la resolución de nuestros problemas en aquel lejano bachillerato nuestro. El autor Matemático, catedrático de Física e Química en la Universidad de Valladolid y doctor en Derecho y añadiría insigne pedagogo. La Casa Grande de Lusío (s. XVI-XVIII) se rehabilitó con la vocación de que fuese un museo de la obra de D. Vicente y con la idea de recuperar el molino y la herrería, para lo que ya contaba con proyecto. Al final quedó solo como servicio de albergue, pero a pesar de eso merece la pena visitarla por su grandiosidad.
A continuación, Reche, parroquia existente en el s. XII; Vigo, belleza de las orillas del río Sarria o Oribio; Freituxe; San Martiño do Real con iglesia románica.
Cruzamos la carretera para ir acercándonos a Samos.
El monasterio de Samos está considerado como uno de los más antiguos de Occidente. Remonta su origen al s.VI o, incluso, antes; se habla de si sería uno de los propiciados por San Martiño de Dumio, allá en tiempos del reinado de los suevos. También se cree que la primera comunidad seguiría el ideario ascético de los monjes coptos del desierto reforzado por la Regla de San Fructuoso. A finales del s. VIII sirve de refugio a la viuda del asesinado Fruela, Munia Nuño, y a su hijo, el futuro Afonso II, para protegerse de las intrigas dinásticas. Aquí va a recibir una instrucción de calidad, como demostrará a lo largo de su reinado, ya que este rey sería el primero en peregrinar a la tumba del apóstol Santiago y favorecer su culto. Siendo rey confirmará el monasterio con la donación hecha por su padre en correspondencia por la ayuda que le prestaron los monjes en su infancia. Con la adopción de la Regla de San Benito, en 960, el monasterio, como todos los monasterios benedictinos, va a ocuparse de los peregrinos. También va a construir hacia el año 1000 la singular capilla prerrománica del Ciprés, llamada así por el gran árbol de esta especie situada a carón (al lado) de la capilla con influencia mozárabe, con arcos de herradura en la única puerta de entrada y con una desproporcionada altura de la nave en relación a su planta.
El monasterio alcanza su mayor importancia siempre en ascenso en el s. XIII y a partir de esa fecha comienza un declive que no se detiene hasta el s. XV con la reforma monástica emprendida por los Reyes Católicos. La decadencia no es solo monástica pues abarca a toda la sociedad: decadencia moral, económica y social; todo motivado por las guerras, latrocinios, pestes, intrigas entre la nobleza, mismo las luchas soterradas de la Iglesia y la nobleza por el poder.
El claustro románico desaparece por un incendio y es sustituido por otro de estilo gótico, que supone un quebranto económico para los monjes y una atención deficitaria a los pobres e peregrinos.
En el s. XVII se inicia la construcción del gran claustro, uno de los mayores de España. En el centro de este espacio se erige una estatua del Padre Feijoo (autor del Teatro Crítico Universal y Cartas eruditas y curiosas) que vive en este monasterio varios años. En Oviedo convivió con el Padre Sarmiento, defensor del gallego en la educación y promotor de su utilización por parte de los curas a sus parroquianos. Ambos eruditos y curiosos con las nuevas técnicas de investigación y luchadores contra la superstición tan arraigada en aquellos momentos.
Por principios pedagógicos nos dice Frei Martín Sarmiento:
He tomado la pluma para escribir estos pliegos compadecido de la juventud gallega, que tanto tiempo ocupa en estudiar una lengua que ignora por otra que no sabe; siendo así que en la lengua nativa que ha mamado, tiene los principales fundamentos para entender con más facilidad el latín y con más perfección el castellano si después se dedica a ese dialecto”.
Entre los retablos del monasterio destaca el mayor del escultor gallego José Ferreiro.
El monasterio sufrió el desastre de la desamortización y ya en el s. XX un virulento incendio que acabó con dos de sus joyas: la botica y la celda del Padre Feijoo. Historia viva de atención a peregrinos, enfermos, vagabundos y pobres; documentadas son muchas exequias de todos ellos. También fue hospital de sangre con la invasión napoleónica y refugio de otros monjes de monasterios suprimidos.
De este monasterio salieron abades con grados académicos importantes, catedráticos de Universidad, tres obispos y un abad General de la Congregación.
Hoy es un conjunto arquitectónico, histórico, documental e asistencial de los más importantes del Camino.
- ¿Qué te ha parecido el monasterio? Solo vimos parte de él y de la iglesia.
-Es muy grande; pienso que es el mayor que hemos visto en toda la ruta. Lo que me resulta curioso es que los mismos monjes se formen aquí y vivan toda su vida en el monasterio si no hay algo especial en su vida; y, por el contrario, otras órdenes no les permitan a sus monjes vivir más de un cierto tiempo. En el primer caso argumentan que para convivir con el pueblo y en el segundo, para no llegar a tener lazos afectivos con los vecinos. Me estoy percatando de que a medida que avanzamos en El Camino me voy haciendo más rollista… como tú, y casi parezco un viejo maestro de escuela. No me estoy gustando mucho…no me va entender Brais.

- ¡Anda, ya!… ¡badulaque!

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